Terapia Neural

Es una técnica que según la historia de vida del paciente, consiste en la aplicación de agujas sobre la piel en áreas anatómicas concretas, éstas pueden coincidir con puntos de acupuntura, pero normalmente son zonas clave del sistema nervioso. En la Terapia Neural se relaciona neuroanatómicamente la enfermedad y sus síntomas con los troncos nerviosos, los dermatomas y los ganglios. Se tratan puntos o sitios de inflamación crónica e incluso las cicatrices que se consideran energéticamente interferentes. También se tratan puntos muy sensibles o dolorosos.

Todas las partes de nuestro cuerpo están relacionadas entre sí  y conectados a una red nerviosa común. Cualquier irritación que exista sobre esa red nerviosa (cicatrices, infecciones, intervenciones quirúrgicas, estrés…) puede alterar a una parte del sistema y dar lugar a que aparezcan diferentes síntomas en cualquier región del cuerpo.

Las agujas de la terapia neural permiten la inyección de diferentes soluciones anestésicas, tales como la procaína o lidocaína a bajas concentraciones, en los puntos elegidos (mayoritariamente sobre la piel) con el fin de contribuir a recuperar el orden energético del individuo. Se pretende neutralizar aquellas irritaciones que desencadenan o catalizan la enfermedad reactivando los mecanismos de regulación del propio organismo. Es por tanto, a diferencia de la acupuntura, un estimulo inespecífico que permite la auto-eco-organización del individuo.

Es útil en infinidad de patologías como alteraciones neurológicas, dermatológicas, digestivas, muscoesqueléticas, urológicas y reproductoras, metabólicas, cardiovasculares….