Homeopatía

La homeopatía veterinaria nació con el mismo doctor Hahnemann cuando aplicó por primera vez a su caballo, que padecía una afección ocular crónica, un medicamento homeopático con éxito notable.
Los medicamentos homeopáticos se extraen de la misma naturaleza, son por tanto de origen animal, vegetal y mineral. Estos tienen la gran ventaja de mejorar o curar al paciente sin provocar síntomas de toxicidad, siempre y cuando estén prescritos por especialistas con conocimientos y un dominio claro de la materia.

La homeopatía trata al paciente según la ley del semejante, busca el remedio homeopático que se ajuste a cada paciente, es decir, que produzca unos síntomas semejantes a los que presenta su enfermedad, sin dejar ni residuos, ni producir ningún problema en el organismo del animal. La homeopatía además de estos síntomas, tiene en cuenta el estado psíquico del paciente y su modo de interactuar con el medio. Es decir, que se tiene en cuenta la totalidad de procesos relacionados con nuestra mascota para prescribir un medicamento, con el fin de que sea el propio individuo el que utilice la energía del medicamento en vez de la suya propia para que el proceso de reparación se lleve a cabo.

La homeopatía veterinaria, está ampliamente estudiada e implementada en nuestras mascotas, y su uso no queda limitado al plano físico sino que también se utiliza para el tratamiento psíquico, como puede serlo alteraciones del comportamiento y la conducta de nuestras mascotas.